La ROSÁCEA es una enfermedad de la piel de la que no se habla mucho. De hecho, cuando mi médico me dijo que la padecía no sabía ni de qué me estaba hablando. Lo curioso es que somos muchas las que la padecemos, sobre todo las que tenemos la piel más clara.

No soy experta en el tema, pero desde que sé que la padezco, he leído bastante sobre ella. Es una enfermedad crónica que consiste en el enrojecimiento de la piel, a veces de forma suave y otras veces más agresiva con la aparición de pequeños granos, como espinillas, que pueden llegar a ser muy dolorosos. La piel queda muy sensible a los cambios de temperatura, y en mi caso, un poco de vino o cualquier otra bebida con alcohol me transforma en “la mujer de papá noel” (con su sonrisa y sus mofletes rojos).

Hasta hace no mucho, había vivido con mis “coloretes” sin darles más importancia, sin embargo, a raíz de un brote más potente y doloroso, descubrí que “eso” tenía un nombre. Lo que menos me gusta de todo esto es que sea de por vida, parece que no hay forma de eliminarla. Sin embargo, bien tratada, puede pasar bastante desapercibida.

Os puedo contar que mi experiencia con las cremas comerciales que tratan esta afección no ha sido demasiado buena, creo que no están aún logradas. Si el brote es ligero podría decir que hacen algo, sin embargo, si el brote es más fuerte, mi consejo es que acudáis a un especialista. Al ser una enfermedad de origen bacteriano, en algunos casos hay que llegar a tomar antibiótico.

Yo soy más de prevenir que de curar, y después de buscar, y rodearme de buenas profesionales (gracias Anna Esteve y Lorena de Nasei) puedo hablaros de mis trucos para tratar la Rosácea.

  • Es importante que la limpieza de la cara se haga con un limpiador suave de pH neutro a ácido (nuestra piel es ligeramente ácida), y mejor aún, es hacerlo con aceite de almendras. Aunque parezca extraño, este tipo de piel necesita de ácidos grasos, y la opción de limpiar con aceite siempre es más natural.

  • Utilizar tónico para requilibrar el pH. Acabo de saber que es perfecta el agua de lavanda y la de tomillo, pero aún no sé cuál recomendaros porque nunca he comprado. Mientras tanto he pedido un serum que lleva estos dos componentes que estoy deseando probar.
  • Ya os hablé de la Cosmética Natural, y creo que en casos como éstos, es importante que recurramos a ella. Cuanto menos “tóxicos” metamos en nuestra piel, mejor. Me gusta mucho el Aceite de Argán, me ayuda a reducir la inflamación si tengo esas “espinillas” que me produce la rosácea.

Aceite de Argán: Mi Rebotica

  • Aunque siempre he usado protección solar, ahora me han recomendado usar lo mínimo imprescindible, cuando vaya a estar expuesta al sol de forma directa. Cambiarlo por sombra y abonarme a los sombreros.
  • Y cuando tengo un brote fuerte, llamo a mi médico y me hace receta de un preparado especial para mi piel. Ese sí funciona.

Os he hablado del cuidado exterior. Sin embargo, y quizá más importante, es que cuidemos nuestro interior. La alimentación, los hábitos de vida y el cuidado de todo nuestro organismo, tendrá SIEMPRE efectos muy positivos en la salud de nuestra piel.

Absorber todos los nutrientes vía tópica, es perfecto, sin embargo, apoyarnos en que lleguen también a nuestro organismo con nuestra alimentación es aún mejor.

El cuidado del intestino y mejorar la flora intestinal para una mejor absorción de los nutrientes es algo que estoy trabajando bastante últimamente. Hoy en día ya existen estudios de cómo han mejorado pieles con acné cambiando la dieta, aunque con la rosácea aún no hay muchos estudios, estoy segura de que el cuidado de la piel desde dentro sólo le puede hacer bien.

Según la enfermera especializada en nutrición, Anna Esteve, con la que me he puesto en contacto para escribir este post, estos son los pasos a seguir para cuidar nuestra piel desde el interior:

  1. Elimina el azúcar de tu dieta: Cuando hablo de azúcar no me refiero solo al de mesa, también me refiero a las melazas, siropes, azúcar de coco, etc. Es imprescindible que empecemos a acostumbrarnos al sabor natural de los alimentos si añadir nada. Sabemos que el azúcar es responsable de dolencias como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, obesidad etc. Pero además, diferentes estudios están demostrando la relación que hay entre el consumo de azúcar y enfermedades como la Colitis Ulcerosa o la Enfermedad de Crohn, lo que significa que también habrá afectación en el estado de nuestra piel.
  2. Que tu alimentación se base en fruta y verdura: Deberían estar en todas las comidas del día.  La fruta y la verdura es rica en fibra soluble, la que va ayudar a mantener tus bacterias intestinales en buena forma ya que se alimentan de ella. Además, es rica en vitaminas, minerales, fitonutrientes y antioxidantes que van a prevenir el envejecimientoNos aportan mucha agua y nos sacian, lo que impide que consumamos alimentos “no saludables”.
  3. Cambia los lácteos de vaca por los de cabra y si pueden ser fermentados mejor: Se ha visto un efecto tóxico directo en el contacto de la proteína de la leche de vaca con la mucosa intestinal de los niños lo que se traduce en un aumento de la permeabilidad intestinal desde edades tempranas. La leche de cabra tiene las proteínas más parecidas a la leche materna, por lo que la podremos digerir mucho mejor. Si los eliges fermentados, se elimina parte de la lactosa y tenemos el beneficio añadido de las bacterias resultantes de la fermentación. Buenos ejemplos son el kéfir o el yogur de cabra de producción ecológica.
  4. Ni una gota de alcohol: Además de todos los efectos tóxicos para el organismo, Algunos estudios sugieren que el alcohol puede causar la pérdida de la función de la barrera intestinal.
  5. Elimina los procesado, están cargados de grasas hidrogenadas, aditivos, conservantes, colorantes: Procesados me refiero a bollería, galletas de todo tipo, patatas fritas, comida preparada, postres lácteos etc.
  6. Añade probióticos a tu dieta: Los probióticos son alimentos ricos en bacterias beneficiosas para tu intestino. Para favorecer la variedad y protección de tu microbiota puedes empezar a incorporar alimentos como el chucrut (col fermentada), pickles (verduras fermentadas) el kéfir de cabra o de agua o el té kombutcha entre otros (este último ha formado a pasar parte de mi dieta y suelo tomar un vasito pequeño en ayunas cada mañana). Es recomendable introducirlos de forma progresiva, de menos a más cantidad ya que, al no estar acostumbradas, puede darnos alguna pequeña molestia.
  7. Que no falten las grasas buenas: Las grasas buenas como los Omega 3, van a reducir y prevenir la inflamación de todo tu cuerpo. Una buena fuente es el pescado azul pequeño, como las sardinas, boquerones, verdel,  de 2 a 3 veces por semana.
  8. Cuidado con el gluten: Puede que sea un tema muy controvertido, pero la tendencia debería ser a reducirlo lo máximo posible porque es un agente inflamatorio. Si no te sienta mal y no tienes ningún problema con él, elige harinas antiguas (tipo espelta) y panes de masa madre ya que su contenido estará reducido. Si decides eliminarlo, es muy muy importante, que NO busques sustitutos sin gluten de supermercado, debemos elegir harinas o alimentos que no tengan en sí mismos gluten: Trigo sarraceno, arroz integral o tubérculos como fuente de hidratos saludables

Y con estas claves, ayudarás a tener una piel saludable pero también a mantener todo tu organismo en óptimas condiciones.

Blusa: DDPWoman

Nunca debemos olvidar que nuestra piel es el reflejo de nuestra salud interior.

Gracias de nuevo a Lorena, de Nasei, por la información que me ha ido facilitando, y a Anna Esteve por toda esta información tan valiosa que nos ha dado. Es un placer redactar post con vosotras.

¿Os gustan este tipo de post? ¿Os gustaría tratar algún otro tema e concreto?

 

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros con el fin de obtener información estadística sobre la base de los datos de navegación de los visitantes. Si continúas navegando entendemos que aceptas su uso y, en caso de no aceptar su instalación, deberás visitar el apartado de Política de Cookies , donde encontrarás la forma de eliminarlas o rechazarlas.

ACEPTAR
Aviso de cookies