Me gusta pensar que mis pequeños gestos y yo tenemos poder para cambiar el planeta.

Quiero luchar por mejorar el mundo que le dejo a mis hijos,  y sé que mi ejemplo, aunque sea modesto, puede acabar moviendo otras muchas conciencias.

En este post (El armario inteligente) os hablaba sobre la esencia y los valores, de la importancia de tenerlos claros. En este post, sobre todo quiero hablaros de uno de mis valores; el respeto.

Respeto

Una de las palabras que más decisiones me ayuda a tomar. Respeto a las personas, respeto al medio ambiente, respeto a mí misma.

Y hoy, tal y como os prometí en Instagram, os voy a contar algunos gestos fáciles con el lavado de tu ropa, que te ayudarán a cuidar el planeta y tu salud. Todas deberíamos conocerlos; después ya decidireis si queremos aplicarlos o no.

  • Lava a baja temperatura.

Sí, lo sé, para las que tenemos niños esto no es lo más fácil, pasa por frotar las manchas antes de meter en la lavadora. Un buen jabón y agua caliente (fría si se trata de sangre) y la prenda saldrá limpia.

Siempre que puedas lava con agua fría, y si no, usa 30º máximo.



Nota: una vez al mes hago un lavado a 60º para el mantenimiento de la lavadora, a esa temperatura se deshacen los restos de jabón que hayan podido quedar en las esquinas. Por temperatura no es sostenible pero sí lo es por el mantenimiento de la lavadora, que nos dure mucho! Es en este lavado que aprovecho a meter prendas más resistentes como toallas o albornoces, el resto de veces los lavo a 30º.

  • Uso detergentes naturales

He probado a hacer distintos jabones y el resultado no ha sido bueno, al llevar base de aceite, me dejan olor a rancio en algunas prendas. Con la ropa de color uso las nueces de lavado (como estas de aquí) pero pueden dejar grisácea la ropa blanca, es por eso que sólo las uso con la ropa de color.

 

Con la ropa blanca utilizo jabón líquido que compro a granel en la tienda bio donde suelo comprar. Es respetuoso con el medio ambiente y todo un descubrimiento.

  • La lavadora siempre llena

No la atiborres, entonces la ropa no se lavará. Tenemos ropa suficiente como para cambiar de look si alguna prenda está por lavar,  si pones lavadoras a medias; el agua y la energía consumida es la misma que si la llenas (aunque ahora ya hay lavadoras que ajustan según el peso de la ropa). Si cuidar el planeta no termina de convencerte, hazlo por ahorro!

  • No uso suavizante

Un día se me ocurrió leer la etiqueta de una botella de suavizante. Desde entonces desapareció de mi casa. No te voy a engañar, echo de menos ese olor a limpio que dejaba, pero no son más que fragancias sintéticas que no son buenas para nuestra salud.

Sin él la ropa queda perfecta, no he notado ninguna diferencia desde que he dejado de usarlo, y si quiero perfumarla un poco, uso aceites esenciales (romero o lavanda).

 

Jabón: Collage Concept Store

  • Bolas de lavado y de secado

Para mejorar el rendimiento del lavado y del secado, uso unas bolas específicas para ello (podéis verlas aquí y aquí). Cuando uso la secadora, en estas bolas, también echo unas gotas de aceites esenciales para seguir mejorando su olor.

  • La secadora sólo cuando es necesario

En el sur quizá no sea un electrodoméstico habitual, sin embargo, cuando me vine a vivir aquí, en seguida me resultó imprescindible. Sólo la uso los días de lluvia, no hay cosa que me guste más que tender la ropa al aire y ver cómo se mueve con el viento sintiendo su olor a limpio.

  • A cada prenda sus lavados

No todas las prendas necesitan ser lavadas después de su uso. Hay prendas que sin duda sí, obvio, sin embargo hay otras, como jerseys, vaqueros o chaquetas que pueden tener varias puestas antes de lanzarlos al cesto de la ropa sucia. Os doy algunos ejemplos de mis “puestas” habituales antes de lavar (con excepciones siempre que sea necesario o en función de la época del año)

2 días: sujetadores, camisetas interiores, alguna blusa o camiseta y toallas para la cara.

3-4 días: vaqueros, pantalones y sudaderas de algodón.

4 días: toallas de manos

7 días: sábanas, albornoces y los abrigos de los niños.

1 vez/mes: Jerseys y chaquetas de lana. Abrigos “todo trote”

1 vez/temporada: abrigos de lana

¿Qué conseguimos con todo esto?

  1. Reducir las emisiones de CO2 al consumir menos energía eléctrica, o lo que es lo mismo, reducir la famosa “huella de carbono” de la que tanto se habla.
  2. Disminuir gran parte e la contaminación que va al agua en forma de químicos o microplásticos. También reducción en el consumo de agua.

No sé a vosotras pero a mí estos temas empiezan a preocuparme de verdad. El hecho de dejar un planeta mejor, me hace remar cada día con más fuerza en esta dirección.

Sin embargo no me voy a parar aquí, voy a preparar un próximo post sobre los beneficios que todos estos cambios tienen sobre nuestra salud, que os aseguro son, para que nos lo pensemos dos veces antes de poner una prenda sobre nuestra piel. Pero eso vendrá más adelante…

Os dejo AQUÍ un enlace a otro post donde podéis encontrar más trucos fáciles para que entre todas podamos volver a cuidar de este mundo.

 

 

 

 

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